Print

APUNTES SOBRE LA ORGANIZACIÓN CARCELARIA

Written by Super User on . Posted in Textos y documentos

 

“Ya sea dentro o fuera de las cárceles, para nosotros la lucha es una cuestión de honor y de dignidad, y así lo seguirá siendo”.

 

 LUCHA REVOLUCIONARIA

 

BREVE INTRODUCCIÓN

La cárcel como bien se sabe, es un centro de reclusión funcional a los sistemas de dominación política y económica. Su objetivo radica en la exclusión de individuos que osan romper con el orden establecido desde diferentes dinámicas y perspectivas.

La funcionalidad de la misma, permite adentrarnos en la perspectiva de la “ re-educación y la reinserción” como política de seguridad para el mantenimiento de la sociedad; el statu quo, las desigualdades, las relaciones de poder, el sometimiento económico y la servidumbre política entre otras. De ahí parte uno de los pilares fundamentales del establecimiento, en la medida en que se posiciona como institución de castigo y de coerción.

De igual forma la cárcel  se convierte en un espacio de legitimidad y de control gubernamental, por lo cual posee funciones de inhabilitación física y mental de los opositores al sistema, a la par, de ser un claro mensaje coercitivo y de miedo a los activistas, creando la pasividad social. Por último, podemos observar la criminalización pública, ya que  los luchadores sociales aparecen como  delincuentes y debilitadores del país, del sistema y por lo tanto no son “aptos” para la sociedad.

 

ENCAMINAMIENTO DE LA LUCHA

En vista del análisis sobre la cárcel como una institución de clase, debemos (tanto los presos como los individuos, y organizaciones fuera de ella), encaminar  la lucha en búsqueda no de generar reformas en base a nuevos procesos políticos o económicos, sino en anular su existencia en la medida de buscar un planteamiento revolucionario social.  No solo se trata de la eliminación de las cárceles si  no del  “tejido carcelario”; es decir todas las instituciones y relaciones  que contribuyen al poder, al igual que deslegitimar todas sus relaciones internas de verticalismo, control, vigilancia, desigualdad etc.

Es por ello que el planteamiento de la organización carcelaria debe estar en torno al tema del ABOLICIONISMO,  como base fundamental de la lucha, desde una perspectiva anticarcelaria y en esa medida las tácticas utilizadas por los compañeros debe tener coherencia entre los medios que se utilizan como los fines a los cuales buscamos llegar. En definitiva, las reformas de las que se hablan dentro de las prisiones, deben ser tácticas dentro de una estrategia  revolucionaria y no fines en sí mismos.

EXPERIENCIAS HISTORICAS Y REFLEXIONES

Retomamos experiencias fundamentales, (COPEL y Kamina Libre)  que a  nuestro modo de ver la realidad carcelaria, pueden contribuir a generar debates y procesos reales de organización o de hecho, fundamentar planteamientos ideológicos primarios a la par de evidenciar escenarios dentro del contexto colombiano.

LA COPEL: La coordinadora de presos en Lucha es una organización española, la cual jugó un importante papel en las principales revueltas anticarcelarias durante los años de la transición española (1975-1977). Su creación partió de la necesidad de los presos comunes o sociales en reivindicarse dentro del proceso de amnistía que se les estaba otorgando a los presos políticos y activistas de los partidos de izquierda, socialdemócratas y socialistas, como base política para los nuevos procesos “democráticos” en el país.  La exclusión dada  a estos presos (de los cuales figuraban bastantes presos de corte anarquista), permitió el inicio de una serie de hechos fundamentales en los procesos de organización anticarcelaria y lucha social bajo el lema de “amnistía para todos “.

De esta forma se  gestaría en Madrid, específicamente en la cárcel de Carabanchel,  un movimiento de reivindicación  generado por los presos comunes y anarquistas.  Su organización tenía como base, un “carácter autónomo” el cual  posibilitaba  estar por fuera de cualquier partido político. Esta lucha con una consigna única, se convertiría en un proceso de lucha contra las prisiones en si mismas.

Es por ello que la autonomía de las organizaciones carcelarias juega un papel preponderante en la medida que permite el movimiento libre de las actividades decididas y reguladas por las formas de asociación mediante las asambleas, dejando el control y las riendas de los procesos de lucha a la organización misma, siempre soberana.

Esta forma de organización para la toma de decisiones incide enormemente en el movimiento de las organizaciones, por un lado las personas que participan de las asambleas reafirman un carácter político individual y su capacidad de participación, de consenso, o de debate, desarrollando un proceso de cualificación política. Por otro lado, las asambleas contribuyen a la eliminación de las relaciones de poder y el  verticalismo, no sin ello, desconocer los liderazgos que pueden surgir de ella, ni tampoco los ejemplos de manipulación que pude contraer.

La puesta en marcha de las asambleas es un ejemplo de asumir las luchas y las decisiones por si mismos, poner en debate o en consenso cada una de las decisiones del grupo coadyuva a darle ese carácter autonomista que tanto se busca. Se debe permitir la participación colectiva, los espacios para tomar la palabra y expresar los diferentes puntos de vista, al igual que las inconformidades o el apoyo a cada decisión.

En la COPEL, el espontaneismo, figuraba como base real de estos inicios de organización, en cárceles como La Modelo  entre el Octubre y Noviembre de 1976 un aproximado de 600 presos  ejercen el amotinamiento, debido a la muerte en extraños acontecimientos de un compañero.  Durante 1976 se inicia la creación de colectivos y grupos de ayuda en solidaridad con los detenidos y su reivindicación sobre la amnistía general,  la mayoría de estos grupos provenían de proceso asamblearios barriales, al margen de la representatividad partidista, conceptos que traen consigo una relación de poder sobre los componentes de la organización, sin embargo la autonomía y el asamblearismo permite que en dado caso de  buscar la representatividad, esta siempre sea regulada por las asambleas y las decisiones que estos representantes desarrollen sean tomadas por las asambleas primariamente; en este sentido podríamos hablar de delegación

En Colombia por ejemplo,  el sistema penitenciario esta en permanente crisis: los sistemas de salud, de higiene,  la falta de servicios públicos en general,  los procesos jurídicos, las sindicación que tiene casi un 40% de todos los detenidos,  el hacinamiento que es del 200 %, el maltrato, el juzgamiento de los presos políticos con la dinámica de la ley del enemigo, la privatización, el traslado, entre otras, son problemáticas que han conllevado a alzamientos y procesos de desobediencia dentro de  las cárceles lo cual contribuye a fortalecer las luchas dentro de ellas. Sin embargo queda un sabor espontaneo, es decir la falta de constancia en las luchas unificadas y coordinadas.

El aprovechamiento de estas crisis para el beneficio de las organizaciones de presos debe estar siempre en la mira, y por lo tanto, la cualificación de los individuos pertenecientes debe ser un proceso ascendente. En la COPEL, la cárcel de Carabanchel se había convertido en uno de los mayores centros de reclusión durante la dictadura franquista y también un centro de utilización de varios métodos represivos (siquiátrico, reformatorios, centro de torturas) lo que permitía un gran acopio de presos de diferentes prisiones del país.  Esta confluencia de presos les permitía la distribución permanente de acciones,  eslóganes, y actos hacia las diferentes cárceles es decir, funcionaba como  un centro de acopio de presos para diferentes cárceles, por lo tanto la difusión de actividades era enorme. En Colombia los traslados son permanentes y son precisamente los líderes de las organizaciones los primeros en sufrir de esta forma de castigo; es en esa medida que el  proyectarse a la cualificación grupal permitirá no solo romper con esta táctica de represión, si no también movilizar las ideas entre cárceles y colectivos.

En España, los excluidos de la amnistía se toman los tejados de las principales cárceles, con pancartas alusivas a la reivindicación. Sus principales hostigadores serian aislados, trasladados o torturados, provocando en contraste formas de protesta como las huelgas de hambre. Afuera de la prisión nacería para esos mismos instantes la AFAPE (Asociación de Familiares y Amigos  de Presos y Expresos). Durante estos mismos meses, la COPEL, iniciaría con una seria de actividades de tipo abierto, entre ellos, la elaboración de textos donde se comunican sus reivindicaciones hacia el interior y el exterior.

Un hecho común se convertiría en el inicio de las acciones de la COPEL; Las permanentes denuncias de los maltratos en el reformatorio de Carabanchel generarían  que 60 presos presenten denuncias ante los juzgados respectivos,  350 denuncias ante la dirección de la cárcel, y 400 iniciaran Huelga de Hambre. Otros por el contrario utilizarían las autolesiones (principalmente cortarse las venas) como forma de protesta.

Este tipo de revueltas producían que los medios de comunicación generan una marea constante de noticias sobre las rebeliones y la COPEL saldría a la luz pública.

Para el mes de Mazo, algunas facultades de derecho iniciarían la denominada “semana de solidaridad con los presos comunes”  y se formaría un aproximado de 77grupos de apoyo de presos, que constituirían  los “Comités de apoyo a la COPEL”.

 En las cárceles colombianas, las organizaciones deben fortalecerse ya que son elementos fundamentales para la lucha, sin embargo esta experiencia nos muestra un factor de solidaridad al exterior de las prisiones. Estamos hablando de grupos, colectivos o individualidades fuera de la prisión que ayudan permanentemente a difundir las problemáticas del sistema penitenciario, dándole dinamismo a las luchas y colocando en debate publico no solo el tema de las cárceles, si no también el del conflicto armado  interno, el de las desigualdades sociales y la propiedad privada, el de la necesidad de una sociedad de control etc.

La búsqueda permanente de crear canales de comunicación entre la cárcel y la calle es una necesidad, permitiendo el desdoblamiento del factor fuerza en la lucha. La comunicaciones es un elemento  realmente funcional, ya que si bien, la cárcel es una institución que reproduce el aislamiento y la incomunicaron, debemos forjar métodos de romper con este cerco. Es por ello que los grupos fuera, contribuyen a informar a los compañeros dentro de lo que sucede fuera y así mismo en perspectiva contraria. Las cartas, los correos, las denuncias, las visitas, deben ser aprovechadas en miras a crear lenguajes comunes o de intercomunicación para el fortalecimiento de la lucha.

Lastimosamente el proceso de la COPEL seria aplastado  nuevamente mediante traslados, maltratos y aislamientos.  Es en este momento represivo, que las siglas se convierten en eslogan de la mayor parte de las prisiones en España y se consolidan  mediante la creación de comités  de prisiones,  cajas de resistencia  y apoyo a las diferentes luchas de presos, lo cual estaba acompañado por los procesos de las organizaciones fuera de la cárcel. La principal categorización de la COPEL era posicionarse como una “organización asamblearia pero  no puede negarse, cierto numero de militantes con mas carisma, aunque no puede hablarse de jefes, sin duda alguna, imbuida en su nueva labor clandestina de agitación, y cuya forma de organización le permitió poder realizar plantes o acciones, como organizar grupos de combate contra  los chivatos y presos “favorecidos” por los funcionarios, de forma rápida y ágil”.   

 

El inicio de su declive, seria precisamente la utilización de la represión constante (aislamientos, traslados,  etc.) contra los más carismáticos de la COPEL.  Las reformas llevadas a cabo por directores que implicarían beneficios por “buen comportamiento” influirían en la militancia de la organización.

También la utilización de las drogas como método de control social, específicamente la distribución de la Heroína entre los presos., terminaría desencadenado la desaparición de la COPEL, no sin antes permitirnos hacer un reconocimiento a su implacable lucha.

 EL KAMINA LIBRE Y EL DESDOBLAMIENTO DE LA INDIVIDUALIDAD Y LA CREATIVIDAD

El colectivo de presos Políticos Kamina lIbre, es una organización que nace entre los años 1990 y 1992 en Chile, con cuatro integrantes pertenecientes al partido  Mapu Lautaro, el cual figuraba como una organización político-militar que luchaba en contra de la dictadura de Pinochet. En este análisis exceptuaremos temas antes desarrollados como el del asamblearismo, la autonomía, los grupos de presión al exterior.

Durante los años de reclusión, estos presos políticos tendrían ciertas discrepancias con la dirección del partido, la cual se alejaba  cada vez más de la realidad social que vivían los presos en las mazmorras de la dictadura.  Este nuevo viraje político no contribuyo a que su lucha claudicase, si no al contrario, iniciaron un nuevo proceso de politización en las esferas del anarquismo.  Es así como durante 1996 y luego de varios años de intentar fundamentar un trabajo político en las cárceles  se inicia un desarrollo de trabajo “critico y  autónomo”, teniendo en cuenta  la  teoría y praxis desde el ámbito libertario.  Este tipo de reflexiones permitía colocar un análisis insurrecto sobre la misma existencia de las prisiones en Chile y contribuir en un acercamiento a las realidades de todos los presos políticos del capitalismo y del Estado.

Los Kamina libre, afirma durante su largo espacio de lucha  que el “socialismo autogestionario” es realizable, en la medida que las organizaciones inicien su proceso de lucha por la abolición  del autoritarismo y el poder, la necesidad de romper las dinámicas y relaciones de autoridad que crean el capitalismo y contribuyendo a forjar una sociedad de apoyo mutuo.

Durante sus procesos, el Kamina Libre  afirma la necesidad de que  organizaciones internas  continúen luchando contra la hegemonía neoliberal y estatal, y asegura que estas organizaciones de presos “se va gestando un proceso de autocrítica, desmembramiento y rearticulación”,  y en esa medida  y dentro de sus análisis contextual aseguran dos formas de entender la cárcel;” por un lado la denominada Prisión Combatiente, y que, en líneas generales, ve a la prisión como un motor del proceso revolucionario. Y por otro una definición de la prisión como un ámbito más de lucha y aporte, sin pretensiones de hegemonismo y menos aún de constituirse en vanguardia, insertada en el ámbito de los D.D.H.H. y que tiene a la DIGNIDAD Y LIBERTAD como ejes centrales”.

En Colombia existe un aproximado de 9.500 presos de los que una gran parte son denominados como presos de guerra; es decir personas que desde su perspectiva crítica han  optado por el factor armado para la lucha revolucionaria. La dinámica del partido o de la organización guerrillera vertical, genera en algunos casos ciertos alejamientos al contexto de estos presos, tal cual sucedió con los compañeros del Kamina Libre. La necesidad de optar por nuevas vías de lucha que tengan la posibilidad de anular relaciones de poder, de verticalismo o del vanguardismo son procesos que pueden surgir como un nuevo ámbito de lucha revolucionaria para una trasformación social profunda.  El propio Kamina libre optaba en sus planteamientos  por “extender la reflexión, la creación, el debate, para dar mayor vitalidad: a las capacidades que surgen de nuestro espíritu rebelde”, formando al interior de  dichas organizaciones un nuevo revestimiento de las capacidades del individuo, del llamado a la dinámica de la imaginacion y la creatividad, de entender el sentido político no desde la obediencia a un direccionamiento ( aun que este sea de partidos de izquierda) si no permitiendo la afinidad de libertades, de opiniones, de caminos, de idearios entre otras.

Para finalizar, colectivos como Kamina Libre, nos permite evidenciar como nuevas formas de organización, de entendimiento individual y grupal, y elementos centrales como el de la solidaridad, tienen que ser motores de lucha no solo contra las cárceles en sí mismas, si no contra las propias formas de pensar la organización, la lucha, la libertad, en definitiva se trata de ampliar  “nuestro campo de acción en la búsqueda de la solidaridad consiente y comprometida, como elemento central en el desarrollo de nuestra libertad”.

Los fragmentos  literarios han sido tomados de los principales comunicados de la organización política.

 

Abajo los muros de las prisiones

Por la ruptura.

Cruz Negra Anarquista Bogotá 2012

Grupo Bifurcación.

 

Contador de visitas

2146454
Hoy
Ayer
Esta semana
última semana
Este mes
último mes
total
1216
3050
4266
2117194
64961
101562
2146454

Your IP: 54.158.214.111
Server Time: 2017-11-20 11:53:20